viernes, 3 de septiembre de 2010

SABADOS LITERARIOS DE MERCEDES: MORDIENDO EL LAPIZ.

MI AMOR DE LOS 15 AÑOS.


LLegó de la capital comenzado el curso de 3er. año.
Sus ojos azules, eran dos faroles que me dejaban a oscuras cuando no me miraba. En ellos habitaba la tristeza, su mamá había muerto hacía tres meses.
Usaba blazer azul, mocasines marrones y pantalón gris.- Tenía un aire citadino irresistible que lo hacía ganador de todas las miradas femeninas, y la envidia masculina. Todavía hoy cuando nos reunimos cada año o cada dos a rememorar viejos tiempos, los “muchachos” lo miran con recelo.
Su hablar era suave, dotado de una voz profunda y ya casi tan masculina como a los 30; dijera lo que dijera, era música de angeles y Carpenters cantándote Close to you, aunque solo dijera “hola”.
Serio, podía rozar en lo aburrido, pero cuando te enfrascabas en una conversación sobre matemáticas o los Beatles, su gran pasión, te alucinaba y te hacía desearlo de aquella forma pura y cándida con que yo deseaba a los 15 años, sin saber mucho de qué se trataba cuando mis piernas temblaban, mi estómago se hacía un nudo, mi boca se secaba y mi voluntad quedaba reducida al mandato paterno/materno apoyado por la Santa Iglesia Apostólica y Romana, cuando los domingos desde el púlpito aquel cura viejo y agrio con tono empalagoso nos ordenaba cuidar nuestra virtud. Yo precisamente quería perder pensando en lo maravilloso de estar en sus brazos, pero obviamente seguí la flecha que me indicaban.
Bailábamos en los asaltos los sábados en alguna de las casas del grupo de amigos o en Oasis los domingos. La primera vez que me invitó a bailar, apoyó su mano sobre su pecho para oprimirla suavemente. El cielo se abrió por primera vez y como nunca, porque nunca es como la primera vez.... Los lentos fueron cómplices de roces, pisotones y miradas atentas y curiosas de amigas.
En aquellos tiempos nada pasaba hasta transcurrido un tiempo prudencial y seguramente su timidez, le llevó más del necesario y acostumbrado. Llegó fin de año, y con ello la mala noticia: Pedro volvía a la Capital, pasaba sus vacaciones y se iba a estudiar a los Estados Unidos en una beca de intercambio.
Morirme fue lo menos que me pasó. Fue el verano más negro de mi vida. Los grises los conocí mucho después. Fue el tiempo de encender la risa de nuevo a fuerza de insistir una y otra vez después de llorar por horas, y antes de saber que se vuelve a amar. Fue el tiempo en que comencé a escribir versos para pintar palabras acuareladas por lágrimas de tristeza.
Alguna carta se cruzó entre nosotros. Pasó agua bajo los puentes. La vida continuó, y como decía la canción de Palito cuando me autoflagelaba queriendo recordar sensaciones que viví con él: Primer amor, nunca se olvida...... Primer amor es el dolor.....
Lo sigo viendo, en los encuentros de veteranos. Está más buen mozo que entonces. Los que son tan lindos con los años, se ponen más feos y más atractivos por igual. Sigue siendo un encanto de persona.
Hoy vivo el amor en todos los colores, con el hombre de mi vida, pero en esos reencuentros, en algún segundo nuestras miradas se encuentran y de un corazón a otro se cruzan aquellos adolescentes para darse el beso que quedó colgado de los cuernos de la luna.











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La primera parte de la historia de Mercedes:

Cómo fue?... Sí, lo recuerdo… Me acompañaba a casa. Yo estudiaba con las monjas. Él me esperaba en la puerta, con sus libros y sus quince años. Me regaló un anillo de hojalata precioso; lo fabricó con sus propias manos. Venía a mi barrio después de la merienda. Jugábamos a ´matar´ (ese juego de pelota donde apuntas con el balón a uno del equipo contrario, lanzas y, si le das, pasa a ser tu prisionero). Apareció otro chico. Otro chico que se había obsesionado conmigo. Yo no le hacía ni caso, pero él no cesaba en su empeño.Bajamos. La pandilla esperaba. Había que retomar el juego. Me tocaba formar equipo:-Me llevo a Rosa, Carmen y José. También, a ´Margarito´ (que era un chico tímido y afeminadEturno de mi amiga:

Un día, recuerdo que dejé a la pandilla en la calle y subí con mi amiga a la azotea de casa. Le estuve comentando que andaba hecha un lío: el chico del anillo de hojalata me gustaba; el otro se derretía por mí (y eso también me gustaba). Entonces, mi amiga me agarró del brazo y me llevó al borde de la terraza.
-Mira ahí, abajo (y sacó el dedo de señalar): ese está loco por ti. Y ese otro es tu alma gemela. Ahora, tú decides…
Me di la vuelta, escurrí la espalda en la pared y me senté en el suelo (yo tenía quince años).
-¿Ya? – preguntó mi amiga, después de un largo silencio.
-Sí.
-Me llevo a Rosa, Carmen y José. También, a ´Margarito´ (que era un chico tímido y afeminado).
El turno de mi amiga:
-Elijo a Pedro, Ana, Manu y al Chiqui.
En el banquillo, los dos ´Romeos´… La suerte estaba echada…
Miré a ´la locura´; luego, a mi alma gemela. Volví a mirar a uno… al otro…; segundos densos en los que nos jugamos toda una vida (a los quince años).
Elegí ´la locura´.
Prudencio (el que decía mi amiga que era mi alma gemela) no volvió por el barrio; ni me esperó más a la salida del colegio. Tampoco pude conservar el anillo que me regaló. ´La locura´ dijo que tenía que tirarlo a la basura; y como antes no había contenedores, lo saqué del dedo y lo lancé a los jardines del paseo.
Aquella noche, recuerdo que lloré.

MUCHOS AÑOS DESPUES....( mi final para la historia de Mercedes)


El martes supe que fue de su vida.


Miraba la tele, y ahí estaba: en las noticias. Me sorprendí al oir su nombre. Se recibió de abogado. No era el mismo aunque mantenía su sonrisa encantadora y brillante. Se lo veía satisfecho, sus palabras denotaban esfuerzo y lucha por un ideal que apenas comenzaba a ser realidad. Si lo miro en perspectiva me doy cuenta que era un tipo con agallas, de esos que cuando saben lo que quieren luchan contra viento y marea y lo consiguen. Averigüé su teléfono, quería saber más. En mi dedo anular seguía sintiendo que el anillo de hojalata había quedado tatuado como quedan los amores imposibles. Nos citamos en el café frente a la Facultad de Derecho. Nos dimos un abrazo de esos intensos que quedan pegados en la piel y en el alma. Las primeras frases que intercambiamos se fueron superponiendo por la ansiedad de saber, de recordar.


-Siempre te admiré además de quererte- me dijo. Siempre quise ser como vos.


- Bueno… al fin y al cabo lo conseguiste…yo creí que era amor lo que sentías… ahora comprendo por qué no insististe aquella vez, ganándole la partida a Pedrín. Prudencio…. bien puesto tu nombre, de verdad que sí!! Estás bien? Porque supongo que todo esto no ha sido fácil.


-No. Fue muy difícil. Primero ver mi realidad. Luego encararla. Y por último enfrentar a quien no estuvo de acuerdo con que yo fuera quien quería y debía ser.


-Soy felíz de saber que lo estás consiguiendo. Te admiro lo que no sé es como llamarte.


- Podés hacerlo como desees. Te concedo todos los privilegios. Hasta el nombre lo elegí por vos.


- De verdad?


-Sí. Michelle, con M de Mercedes.

Dedicado a Michelle Suárez, primer transexual recibido en Uruguay de abogado) "Pasé seis años soportando que (en la Universidad) me llamaran por un nombre masculino, cuando estaba maquillada y vestida como mujer", dice la abogada.País/Uruguay-. Michelle Suárez nació con el cuerpo equivocado. Es mujer, aunque su genitalidad diga lo contrario. Este mes se convirtió en la primera transexual que logra un título universitario en Uruguay al recibirse de abogada. Cuenta que no fue un logro fácil. La hostilidad y la discriminación la acompañaron en la carrera. Hoy, asegura que la repercusión pública que obtuvo en la calle es positiva.Tenía 15 años cuando decidió rebelarse contra un cuerpo que nunca sintió apropiado. Esa mañana se vistió como cualquier adolescente de su edad, se maquilló y salió de su casa con la decisión de presentarle al mundo una nueva apariencia. Así llegó a su clase en el liceo de Salinas -donde vivió toda su vida, donde todos eran conocidos desde siempre- como si fuera un día más. Pero no lo era. Aunque aún no lo sabía, esa decisión marcaría el principio de una "guerra". Para algunos, es difícil aceptar que, un día, él decida mostrarse como ella. Michelle Suárez nació con el cuerpo equivocado. Es una mujer, aunque su genitalidad diga lo contrario y aunque la mayor parte de su vida los papeles la hayan registrado como Nelson. Por eso, se cataloga como "trans" (por transgénero o transexual), lo que define a aquellos que sienten poseer la identidad de género cambiada. Con 27 años, este mes recibió el título que la convierte en la primera abogada de estas características recibida en Uruguay (de hecho, es la primera transexual que finaliza una carrera universitaria en el país), logro que la colocó en todos los noticieros centrales de televisión, brindándole una repercusión que, asegura, es positiva.


más contactos amorosos en
http://alfredo-laplazadeldiamante.blogspot.com/
 








9 comentarios:

Mariela Torres dijo...

Muy bonitas las historias. La he disfrutado mucho.

Besos.

Rochitas dijo...

¿la primera es la suya?

maria jose moreno dijo...

Oh!!! Casss me han encantado los dos relatos. Uno con la fuerza de ese amor adolescente que nunca se olvida y el otro, tan real que me ha producido un gran impacto. Ambos son y forman parte de nuestras vidas.
Enhorabuena.
Me gusta tu nuevo blog.
Un beso

alfredo dijo...

"15 años, tiene mi Amor" ...y parece que se acaba el Mundo, nervios, ansiedades, sonrojos, descubrimientos, etc. todo concentrado en esos 15 años.

...¡Y que pasa con los de 51, no tenemos derecho a vibrar, a emocionarnos, si son los mismos números, pero al revés...

Tu final para el relato, muy bueno y muy serio, una realidad más que añadir a lo cotidiano y por lo que algunos han luchado hasta la muerte.

Besos y buen paseo

yonky dijo...

Uff,esos 15,asi se viven,como andar en la rueda gigante del parque rodo(tal vez nos convenia aceptar que sacabamos un boleto en ese juego),maripositas en la barriga en la cima y perplejidad alla abajo.

Bien por el segundo,un homenaje a la valentia.

arrumacos

Ardilla Roja dijo...

Hola Cass:

Me han gustado mucho los dos relatos. El primero con ese tinte pastel, tipico de los quince años y el segundo además me ha impresionado. No conocía la historia de Michelle, sin duda es una auténtica guerrera, que tiemblen sus oponentes cuando la tengan enfrente en un juicio.

Ha sido un placer visitarte. Buen fin de semana

Neogeminis dijo...

Estupendo Cass, estupendo!...las dos historias me han hecho enternecer de distinta manera. La primera, pura y más parecida a la que en algún momento la mayoría de nosotras hemos sentido en aquellos años del despertar adolescente, con mariposas en el estómago y sueños divagantes en la cabeza. La segunda, más potente, más admirable, más aleccionadora logra conmovernos por la particular y fecunda. Esas luchas personales van abriendo brechas en los muros de intransigencias que las sociedades se construyen y bien merecen ser demolidos.
Tenía entendido que se había suspendido lo de este sábado y por eso no preparé nada. Ayer casi no me metí en el blog y supongo que de ahí viene mi des-actualización con el tema. Me alegra que hayan seguido adelante con la propuesta.

Un abrazo grande, (recién ahora con un poquito de sol por aquí!)

rosa_desastre dijo...

Tu relato de los quince años es el espejo de muchas historias de amor donde nos miramos con el paso del tiempo para reconocernos...
Un beso

Primavera en Otoño dijo...

Me han gustado los dos relatos, me ha llevado el primero a mi primer y gran amor, ese que lo estuve disfrutando y compartiendo durante diez hermosos años de mi vida.
Realmente me ha conmovido.
Primavera