jueves, 8 de noviembre de 2012

LOS JUEVES UN RELATO: VUELVO EN 6...





En esas tierras de nadie, que comienza con la señal de ajuste y finaliza con los mensajes de fe tan necesarios en noches de insomnio, hay un amo y señor, rey de todas las sintonías, 
su majestad el  CONTROL REMOTO.

Quien lo detenta, como He Man, tiene el poder y en lugares donde el tiempo es generoso y la creatividad está en su apogeo, anda de vida en vida, de canal en canal, nunca de mano en mano.

La tanda, es el señorío de los hombres que beben cerveza, a la vuelta de su cansancio y las amas de casa, aprovechan entre costuras y botones, para ponerse al día, luego de que el tiempo de sus ocupaciones, se les fue admirando al galan de la telenovela.

La tanda, merece un homenaje por lo que representa: se le ha reconocido  en algunos casos  el reencuentro  que la familia necesita a la hora de compartir el pan en la mesa antes de que un "¡shhhhh.....!" suspenda el destino  en juego, porque continúa la vida de ficción, que tan atrapados nos tiene.

Es preciso y merecido que la tanda tenga su homenaje. Muchos publicitarios y sus neuronas, han dejado en ella joyas de ingenio y buen gusto, y también anzuelos muy tentadores para elevar el consumo y mantener la trasmisión.

Como se puede apreciar, la tanda tiene sus dos caras, como la luna, como la moneda, como casi todo en esta vida, así que  a Dios lo que es de Dios, al César lo que es del César, y a la tanda nuestra alabanza por tantos buenos momentos en que nos deja en libertad de ir al baño, mirar por la ventana si llueve, o quien sabe... quizá en algún lugar, alguien aproveche para hacer el amor y así aportar nuevos televidentes.





...Y COMO DICE LA CANCION DE VALERI LYNCH:

Más cada día, más....me das cada más!






Ah... vienen de lo de Gustavo?  Vuelvan por ahí, que hay mucho más!!!!

6 comentarios:

Pepe dijo...

No conocía el concepto de tanda para referirse al intervalo en la programación en que se pasan anuncios. Creativos claro que lo son, Cass, la imaginación de los publicitarios no tiene límites, la incitación al consumo tampoco, pero acaban siendo tediosos pues se repiten mil y una veces.
Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

La dictadura del mando, la ejerce por lo común el pater familias y la mujer a lo suyo, entre anuncio y anuncio, mientras él, oh señor del botón, cambia el serial por el futbol.
Ohhhh dulce Casss, merecido homenaje a la tanda ese tiempo sobrante, esa pausa estimulante, ese culturizarnos sobre cómo gastar o soñar hacerlo, ese tiempo aprovechable para momentos variados, wc, 6 minutos de encuentro familiar, servir cerveza...

Besito contento has dominado el mando y la tanda a la vez. Me gustó mucho tu sentida y oportuna reflexión
Te mando si quieres la última tanda del serial histérico histórico, dimeeee, te engancha, te dopa?

Toni dijo...

Tienes razón casi todo en la vida tiene gradaciones. Las pausas publicitarias podrían ser también espacios de placer y/o análisis. No necesariamente hay que comprar lo que intentan vendernos.

Buen relato. Saludos!

Fabián Madrid dijo...

Ahora si lo utilizamos para lo que dices, pero antes, era parte de la programación. ¿Quién no ha jugado a adivinar anuncios? Buen trabajo

Sindel dijo...

Tenés razón, uno a veces se queja de las tandas porque es ansioso y quiere ver todo de corrido, pero muchas veces se han visto publicidades hermosas, emotivas y divertidas que valen la pena.
Un besote.

Juan Carlos dijo...

Pues me has recordado una canción de mi grupo español favorito: Esclarecidos. cuando dicen "... Hay licores que amargan el día / y vinagres, que alegran la comida ..."
Pues eso, hay anuncios que superan la programación (si, veo poca TV, pero los hay).
Besos, querida amiga.